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Dispositivo espacial de la Sala de ATDI
 

El espacio permite al niño moverse libremente. Los objetos, pequeños, livianos, abundantes, de color, formas y tamaños variados, son ofrecidos según la progresión que tiene en cuenta la posibilidades motrices y de manipulación de cada niño.

Este espacio involucra a los adultos: el terapeuta y los padres

 
La actividad autónoma
 
La actividad autoinducida es fuente de placer para el niño. A la vez es un importante medio de conocimiento del entorno, de sí mismo, de sus posibilidades y de sus límites.

Pero, esta actividad que denominamos autónoma, no significa soledad, precisamente surge ante la presencia de un adulto observador y significante que atento a las necesidades y posibilidades, acompaña el proceso de desarrollo.

 
Acerca de la intervención
 
La observación es, en la ATDI, una metodología de trabajo. La preocupación constante del terapéuta por crear la condiciones óptimas, para que los niños estén activos y en forma autónoma, conduce a no intervenir de modo directo sino, indirecto.

Pero esto no significa "no intervención", sino que caracteriza el modo particular de la intervención en la ATDI, esto es: la "intervención indirecta"

 
Fundamentos Epistemológicos de la Atención Temprana del Desarrollo Infantil

La Atención Temprana del Desarrollo Infantil (ATDI) es una práctica preventiva y terapéutica que procura la creación de un ambiente humano y físico que promueva el desarrollo de las capacidades del individuo.

Al hablar de capacidades nos referimos tanto al niño pequeño como al grupo familiar y a los adultos en función de crianza.

Es así, que en la práctica procuramos a partir del trabajo en la sala de ATDI con el niño y fundamentalmente con los padres, la creación de un ambiente que facilite el desarrollo del niño. El trabajo con la familia y, con los adultos encargados del cuidado del niño,(abuelos, cuidadoras, maestras jardineras, etc) se presenta en la ATDI, como el eje articulador de la tarea.

Hacemos aquí la salvedad de que el trabajo con los padres no significa en modo alguno que estos se transformen en terapeutas de su hijos. Nuestra práctica no se caracteriza por la indicación de ejercicios para que la familia realice con el niño. Esta modalidad característica de la Estimulación Temprana (ET), disciplina de la cual nos diferenciamos no sólo en su técnica sino, fundamentamente, en el marco teórico, de donde obviamente surge la práctica.

Todo lo contrario, un objetivo de la práctica de la ATDI es la recuperación de la función materna, paterna y familiar en general, particularmente en niños que presentan algún tipo de déficit que genera una discapcidad.

Mientras la Estimulación temprana es conductista, la Atención Temprana del Desarrollo Infantil es profundamente Dialéctica.

¿Qué significa esta diferencia?...

Partimos de una concepción de sujeto, de hombre esencialmente diferente. Mientras que la ET, considera al sujeto como sujeto de reacción, de ahí que su práctica se caracteriza por la provocación de determinadas reacciónes a partir de ciertos estímulos, la ATDI considera al sujeto como sujeto de acción, capáz de transformar con esa acción a su entorno.

Se caracteriza entonces, por la creación de espacios y relaciones que permiten desplegar lo que en el marco de la dialéctica se denomina autonomía creadora..

El marco conceptual de la Atención Temprana del Desarrollo Infantil (ATDI), lo constituye la Neuropsicosociología del Desarrollo, disciplina científica que señala los componentes biológicos del desarrollo del individuo intrísecamente articulados con la realidad social, cultural, histórica, psicológica etc. de cada sujeto en particular.

Partiendo entonces del pensamiento dialéctico, sostenemos que el ser humano no es un mero producto de su medioambiente y de los acontecimientos, sino que, es capaz de transformar la realidad, y más aún, es capaz de crearla...

Desde esta concepción, el sujeto emerge interactuando con una realidad determinada, de ahí que no podemos hablar genericamente de los niños de tal o cual edad, sino de "este niño en particular, que vive con esta familia, en una comunidad determinada y en un momento histórico determinado"; miramos a cada sujeto en su singularidad y partir de ella ayudamos a construir junto a la familia, las condiciones necesarias para un desarrollo saludable.

Por lo tanto, consideramos que la ATDI reinvidica la "autonomía creadora del hombre" al ponerla como eje central de nuestra práctica.

Siguiendo el pensamiento de la Dra. Emmi Pikler, Anna Tardos afirma: "que el niño es capaz de aprender de una forma autónoma, que es capaz de realizar acciones competentes utilizando el repertorio de comprotamientos de que dispone en un determinado nivel de su desarrollo, tanto en lo referente al dominio de su motricidad como a la capacidad de recoger las experiencias relativas al medio que le rodea y desarrollar el conocimiento de sí mismo.
La autonomía es un objetivo central en la ATDI.

En la práctica de la ATDI construimos un espacio físico y realcional es com el propósito de permitir que esa autonomía se desarrolle, se manifieste. Por lo tanto se trata de poder observar cuáles son las necesidades propias de cada momento del desarrollo, brindando aquellos elementos que satisfagan las necesidades del niño tanto en lo fisiológico, como en lo motor y postural, en la comunicación, en la exploración y en el vínculo de apego.

La Dra Emmi Pikler (médica pediatra Húngara), fue quien a partir de un trabajo de investigación (Moverse en Libertad - El desarrollo de la motricidad global) con niños de la casa cuna Lòczy de Budapest, descubre las condiciones espaciales, de objetos y, fundamentalmente relacionales, que permiten el desarrollo de la autonomía en niños desde los primeros meses de vida. En Argentina estos descubrimientos fueron tomados por la Dra Myrtha Chokler y la Prof. Noemí Beneito quienes primeramente crean la ATDI como práctica clínica y, posteriormente, la Carrera de Especialistas en ATDI.

Nuestra práctica se carateriza, entonces, por la creación de un ambiente que promueve el ejercicio de esa autonomía. Pero, esta actividad que denominamos autónoma, no significa soledad, precisamente surge ante la presencia de un adulto observador y significante que, atento a las necesidades y posibilidades cada niño, acompaña y facilita el proceso de desarrollo.

Acerca de la intervención

La observación es, en la ATDI, una metodología de trabajo. La preocupación constante del terapéuta por crear la condiciones óptimas, para que los niños estén activos y en forma autónoma, conduce a no intervenir de modo directo sino, indirecto.

Debemos aquí subrayar que la observación y la actividad autónoma, no significan "no intervención", sino que caracterizan el modo particular de la intervención en la práctica de la ATDI, esto es: la "intervención indirecta"

Sintetizando entonces, la intervención indirecta se caracteriza por:

  • Observación como metodología de trabajo
  • Creación de un espacio adaptado a las necesidades y posibilidades de cada niño, en función de lo observado
  • Las interacciónes entre el terapeuta y el niño, son promovidas por el niño.
  • El terapeuta significa las actividades del niño, favoreciendo la conciencia de sí mismo, de los otros y de su entrono.

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